Con el tiempo he aprendido que el ejercicio va acompañado muchas veces y desafortunadamente de lastimaduras leves y, no en pocas ocasiones, otras no tan leves. No soy médico ni experto en la materia pero he tenido experiencia con algunas. Las mías, todas, tienen que ver con tendones. Los tendones son las fibras que unen los músculos con los huesos y la tendinitis es la inflamación e irritación de un tendón debido a sobrecarga o esfuerzo.

En el nado de 3 horas en Las Estacas, el 31 de Enero, sentí, por primera vez, una ligera molestia en la axila del brazo derecho. Como un ligero piquete o como si me estuviera presionando con un lápiz. Después de unas horas se me pasó, pero el haberlo sentido me dejó cuidadoso. El martes siguiente, en el entrenamiento en Sport City Samara con el equipo, lo volví a sentir. Aún era una molestia leve y que no me limitaba, pero ya con eso, sabía que algo andaba mal. Pensé primero y, por lo que leí en internet, que era un ganglio inflamado. Como tuve gripa unos de esos días, quise pensar que sería eso, aunque muy en el fondo sabía que no.

Hoy visité a la doctora Ariadna del Villar, recomendada por Nora hace algunos meses. El diagnóstico, para variar: tendinitis (inflamación de un tendón). En esta ocasión, del músculo pectoral mayor: el tendón que conecta el pectoral con algún hueso en la axila. El remedio ya me lo sé: hielo por unos días y desinflamatorio.

¡Que barbaridad es ponerse hielo en la axila! Duele todo. Es una sensación de vacío-dolor muy extraña que se extiende por el pecho. Casi creo que así se siente un infarto.

Estuve preocupado por unas semanas porque no sabía que tan difícil sería desinflamarlo y cuanto tardaría. Además, si podría nadar o no mientras tanto. Afortunadamente con el medicamento que me recetó la dra. el dolor desapareció en 2 días y solo aparecía leve después de entrenar y se quitaba en pocas horas. Desafortunadamente ya me se la historia que sigue: seguramente de vez en cuando me va a molestar y con hielo y algunos desinflamatorios voy a evitarlo. El remedio real es fortalecer el músculo para que el tendón no se lastime con el esfuerzo. Por lo tanto, debo darme el tiempo para ir al gimnasio a hacer fuerza.

Próximamente prometo tener rutina y, como lo recomendó la dra. del Villar: hacer fuerza con aparatos.

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