30-Enero-2016, sábado. El nado largo del mes. 

El nado largo de enero es de 4 horas. Lo terminé hace poco mas de 3, estoy sentado en el jardín, descansando. Después de desayunar/comer me tomé una cerveza que me supo deliciosa. Por ahí leí hace poco que después de una competencia o ejercicio intenso es bueno tomar una cerveza clara pues hidrata más rápido que el agua y ademas repone carbohidratos perdidos. ¿No decía que eran mejor 2?

A las 7:30 am. me dejó Rodrigo enfrente de la iglesia de Sta. Maria, en Valle de Bravo donde me había quedado de ver con Ricardo para ir a nadar, Ricardo es un compañero de entrenamiento en Samara. A él le tocan 2:30 horas, a mi 4. Entramos al embarcadero Marina Acuario donde había quedado de ver a Felipe para que nos acompañara en kayak y a Jonathan para que nos llevara en lancha a la cortina de la presa. Ahí estaba Felipe, pero Jonathan nunca llegó, así que cambiamos el plan, saldríamos de ahí hacia Izar y a las 1:15 horas emprenderíamos el regreso para estar de regreso a las 2:30 horas, ahí se quedaría Ricardo y yo seguiría 1:30 horas más. Rodrigo quedó de volver de andar en bici a las 11 am. y cambiaría el kayak a Felipe para acompañarme la última hora. 

Nos preparamos en unos 15 minutos: me aplique bronceador (hice mal en no ponerme vaselina en las zonas de roce, aunque Ricardo si llevaba y si se puso), mezclé el polvo de Aacelerade con agua y le entregué a Felipe las botellas con 1.7 lts. de Accelerade; dos bolsitas zip-lock con uvas y dos mas con papas cambray hervidas.  Salimos a las 8:02. Hacía frío, Garmin dice 2°C, el coche decia 6° y el agua estaba a 18°C.

La primera media hora se me hizo dura. Ricardo nada un poco más rápido que yo y además traía wetsuit. Traté de llevar su paso y aún así, de vez en cuando lo veía haciendo pecho o dorso, supongo que me estaba esperando. Ahora que veo los resultados en Garmin Connect, mi FC estuvo en 160 pulsaciones por minuto (ppm) la primer hora que nadamos juntos y 150 ppm la segunda. El promedio de todo el nado fue 151 ppm. En base a la prueba de esfuerzo de hace 2 semanas, mi FC máximo es de 178 ppm (coincide exactamente con la formula mas usada que es 220-edad [220-42=178]), por lo que 160 ppm es el 90% y 151 ppm el 85%. A primera vista me parece un esfuerzo prolongado muy fuerte. Según lo que sé, al 85-90% estaría prácticamente en nivel anaeróbico y no debería entrenar fondo o largo en ese nivel de esfuerzo, sin embargo, no me sentía jadeante o sofocado, solo dándole duro. Ahora que puedo saber mi FC al nadar (con la banda Garmin Swim) voy a investigar para conocer mejor mis zonas de frecuencia cardíaca y los niveles adecuados de entrenamiento, para intentar obtener los mejores resultados. 

Nadamos la primer hora continua, solo paramos un par de veces brevemente para corregir el rumbo y nos detuvimos puntualmente a los 60 minutos para el primer abastecimiento. Llevábamos 3,342 mts. a un ritmo medio de 1:48/100 m.  ¡Muy buen paso! Nuestra primer escala fue de 2’03” y tomé unos 350 ml. de Accelerade. Seguimos nadando. Estuve atento a los tiempos todo el camino; empiezo a calcularlos mas o menos bien, aunque a veces creo que han pasado quizá 15 minutos y al ver el reloj, apenas son 6 o 7, otras veces lo calculo bien. 

A las 1:15 horas me detuve y le dije a Ricardo que era el punto donde teníamos que volver para regresar a las 2:30 hrs. Estábamos tan cerca de Izar, quizás a unos 10 o 15 minutos, que quiso seguir y “hacer tierra”. El que tenía que nadar 2:30 era el, asi que por mi, sin problema. Seguimos hasta la orilla donde está la casa club y llegamos a la 1:25 hrs. así que ahí tomamos el 2o abastecimiento. Otra vez tomé Accelerade y esta vez la parada fue de1’51”. El ritmo medio de esta media hora bajó 1’58″/100 m. 

Cuando salimos de regreso Felipe nos pidió que nos fuéramos más  pegados a la orilla porque había muchas lanchas, así que enfilamos hacia la punta arbolada que se veía enfrente y de ahí nos seguiriamos por la orilla. La siguiente parada la hicimos 33 minutos después, justamente a las 2 horas. Esta vez cambié el menú y preferí comer algunas papas cambray cocidas y tomar agua. Me imagino que dos horas de nadar ya pesan porque esta vez la parada fue de 2’45”. Compartí algunas papas con Ricardo y platicamos un poco mas. Estábamos ya muy cerca del velo de novia. Era claro que por la ida hasta Izar, llegaríamos al embarcadero después de las 2:30 horas así que quedamos que pasando la entrada al velo atravesaríamos el lago en línea de vuelta de regreso hacia “el castillito”.

26:50 minutos después indique otra parada, justamente a las 2:30 hrs. Ricardo me dijo que mejor nos siguiéramos ya para terminar, faltaba poco, unos 15 minutos quizás. Pero preferí cumplir con los abastecimientos de cada 30 minutos, al fin de cuentas aún me faltaba nadar casi hora y media. Paramos 2’14” y tomé papas, uvas y un poco de Accelerade como hidratación. Prefería algo más líquido y Ricardo me ofreció un poco del Gatorade y me dijo que me dejaría en el kayak lo que sobrara. Debería haber traido agua para cuando comiera papas o uvas, en vez de tomar Accelerade, porque para entonces empieza a cansar tomar lo mismo. La próxima vez tengoque traer agua simple.  

Llegamos al embarcadero a las 2:54 horas, habiendo nadado 8,700 metros. Ahí Ricardo caminó con cierto trabajo la rampa del botadero. Oí que decía que lo mas difícil es ponerse de pie, y es cierto, después de tantas horas nadando -en posición horizontal- pararse puede ser difícil. Felipe también salió, sacó el kayak y caminó un poco, me imagino que después de 3 horas de estar sentado también estaba cansado. Yo me quedé en el agua y como no vi a Rodrigo, les dije que regresaría en unos minutos y me fui nadando junto al muelle. Le di la vuelta y regresé en poco menos de 5 minutos. Ya estaba listo Rodrigo, arriba del kayak, remo en mano, y listo para la hora que faltaba. Lo saludé y hablamos brevemente. Quedamos en cruzar hacia la casa naranja que se ve del otro lado del lago y que ya se volvió mi referencia para iniciar los nados desde aquí. 

Los tiempos de abastecimiento ahora los llevaría él, así que pude olvidarme del reloj. Empezó a bromear desde el kayak lo cual agradecí mucho; después de 3 horas las sonrisas son un alimento importantísimo para seguir.

Avanzamos otra vez hacia al otro lado del lago. Me di cuenta que mi paso era más cómodo , a estas alturas ya estaba cansado. Habíamos empezado a 1’48” y fuimos bajando poco a poco: 1’58”, Estaba dándole vueltas a la idea de que solo faltaba una hora y que esa se va rápido, que es menos de lo que nado cualquier día. Con eso en mente de pronto vi que ya estábamos del otro lado del lago, casi enfrente de la casa naranja. Seguí a Rodrigo hacía la derecha y de pronto me vi en un bosque. Si, un bosque salía del agua, veía un muro de grandes árboles a mi derecha y mas adelante una casita roja a mi derecha. Era como si me hubieran cambiado de cuento y ahora estuviera en Alicia en el País de las Maravillas; si salía un conejo por ahí, entonces seguro si estaría ahí. No salió ningún conejo y conforme avanzamos fui entendiendo. Desde el nivel del agua todo es menos visible, seguramente desde la perspectiva del kayak era más fácil ver que esta pequeña entrada de agua del lago estaba ocupando un área que cuando el agua está mas baja no es lago y ahora que el nivel de agua esta alto, cubre la tierra donde estan esos árboles y hasta una reja. 

Ahí se cumplieron las 3:30 horas y paramos por 2:02 minutos. Ahí tomé casi todo lo que quedaba de Accelerade, mucho; mas de los 300 o 350 mL que debería tomar. Hasta Rodrigo me comentó que había sido mucho y sugirió que no me mal acostumbrara a tomar de mas. Hasta tuvimos tiempo de comentar sobre el lugar al que habíamos llegado. 

Avanzamos hacia el fondo de la entrada de agua, seguramente la profundidad era muy poca. Ya estaba muy cansado y sin ganas de “explorar” así que le dije a Rodrigo que se siguiera y yo me regresaría hacia el lago, a fin de cuentas por ahí no habría lanchas. Me di vuelta y nade hacía afuera, vi el reloj, ya falta muy poco, unos 20 minutos y acabo. Lo único que quería ya para ese momento era nadar de regreso hacia el embarcadero y terminar el nado. Pasé por un árbol caido sumergido, lo golpeé al bracear y me distrajo un poco y alimentó a mi mente para imaginarme ese lugar sin agua. 

Rodrigo me alcanzó en pocos minutos y emprendimos el regreso. Solo faltaba cruzar el lago y llegar a la rampa. Llegamos a las 4:10 horas de nado. Los ultimos 10 minutos pasan ya entre las lanchas, buscando la entrada al embarca. Pasamos en hidroavión blanco y rojo que está cerca y vi el molinito de viento que es mi referencia a cuando estoy a punto de llegar, rodeé el arbusto que se asoma del aguany que está justo al lado de la rampa y ¡llegamos!

No me costó trabajo ponerme de pie en la rampa. Aunque nadando no sentía mucho frío, empecé a temblar un poco en cuanto salí. Creo que eso pasa siempre y estoy casi seguro que no es sólo el frío, sino también la mezcla con el cansancio. No tenía hambre, la verdad es que me alimenté bastante bien durante el nado. Me sequé, cambié rápidamente y compramos algo de agua. 

Unos 10 o 15 minutos después de llegar salimos de ahí, en camino a un buen almuerzo. 

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