De hoy al 23 de diciembre el tiempo se va de volada. Ya casi todo mundo tiene un pie afuera. Hay que planear bien los pocos días que quedan para lograr hacer todo lo que falta. Yo no soy muy buen planeador pero creo que esta cuenta regresiva me está ayudando a visualizar mas el tiempo y ver como pasa rapidísimo.

En el entrenamiento de hoy en Samara ya se empieza a sentir el fin de año porque empieza la planeación del nado grupal en Las Estacas, el nado de Navidad, el del fin de año… También empiezan la preguntas de quien si va a estar y quien no.

El próximo 12 de diciembre va a ser el nado en Las Estacas pero yo no voy a poder ir porque es el evento anual de Studioroca, donde pasamos todo un día (alguna vez dos) en conjunto para integrar y motivarnos como equipo.

La clase de hoy estuvo concurrida: Mariel, Armando, Juan Pablo, Ricardo, una chica (que no se como se llama y es su segunda vez con nosotros), yo y, por supuesto, Nora (fuera del agua). Es un poco triste cuando me toca ir hasta atras. Aunque no soy el mas lento en todas las series, en general si voy más despacio que los demás. Ni modo, mientras no mejore mi paso (seguramente gran parte tiene que ver  la edad y otro tanto  la selección natural, jaja) ahí estaré. Eso no quiere decir que sea super lento (espero), algunos 50’s los saco en 36 y 35 segundos y ¡uno hasta en 33! No será un tiempo olímpico, pero creo que no está nada mal. Y a fin de cuentas, ¿yo cuando quise ser velocista? Entré aquí para nadar mucho, largo y tendido; aunque he de confesar que me está gustando la velocidad. Seguramente porque es más fácil, una natación intensa en la mañana por una hora y pico y listo. Pero eso si, te deja cansado para todo el día. Quizá algún día hasta me inscriba a los nacionales a ver que tal.

El reto (digo, el entrenamiento de hoy) eran 3,100, la serie principal con 18×50, uno rápido y dos suaves. Ahí es donde estaba haciendo 35-36 segundos y en la última rápida ¡33!

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