Me duelen los hombros, sobre todo el izquierdo. Siento ardor en la parte de atras de las piernas y en la espalda: estoy muy quemado. Me duele estornudar porque me arde la garganta. Son las 23:15 hrs. y apenas estamos llegando a CDMX; me levante a las 4:45 am. y aun falta como 1 hora para que llegue a mi casa; tengo sueño pero no me puedo dormir.

A pesar de todo estoy feliz y al mismo tiempo nervioso. Acabo de lograr nadar 7 horas seguidas en la Laguna de Alchichica como lo habíamos planeado Nora Toledano, mi coach, y yo desde hace unos 6 meses. ¿Como no voy a estar feliz?

Dentro de menos de 3 meses voy a intentar cruzar a nado el Canal de la Mancha y tendré que nadar mas o menos el doble que hoy; en agua más fría, salada y  no por lograr un tiempo que conocía desde que empecé, sino para empezar en Inglaterra y llegar a Francia, pase lo que pase y con las condiciones como estén, porque si por cualquier motivo no lo logro y me subo a la lancha, se termina en ese momento la oportunidad y el sueño. ¿Como no voy a estar nervioso?

Salimos hacía Alchichica hoy a las 6:30 am. un grupo de 9 personas. 6 para nadar y acompañantes quienes nos apoyarían desde 2 kayaks. El plan de salir a las 5:30 se retrasó porque la camioneta que rentamos para ir todos juntos llegó tarde y además nos detuvimos dos veces a poner aire a una llanta que se bajaba constantemente; eso retrasó una hora el plan original pero llegamos bien.

Poco antes de las 11 am. llegamos a La Laguna de Alchichica. Bajamos maletas y me dispuse a nadar lo mas pronto posible pues prácticamente estaría terminando a las 6 de la tarde. Los compañeros nadaríamos diferentes tiempos: Sandra y Jaime 6 horas, Queta, Paty y Jorge 2 horas y yo 7 horas. En el equipo de apoyo están Nora, Martha y Vanessa, hija de Jaime. Esta vez Rodrigo no pudo venir. Siento raro que no esté, pero mañana el tiene una dura prueba también: el Giro de Italia, México.

El agua esta a 21°C. en la orilla y, supimos despues, a 19-20° en algunas otras partes mas adentro. Me puse bloqueador factor 50 y pasta de Lassar en las zonas de roce, acomodé parte de mi abastecimiento en una hielera que llevaría el kayak de Nora y Vanessa y me metí a nadar. El agua está fría pero no me pega mucho, ya estoy mas o menos acostumbrado. Inmediatamente empiezo a nadar hacia “los árboles” que se ven a la derecha y hacia los que tardaría en llegar unos 15 minutos. Esta primera parte es calentamiento así que me ocupo en ver que nade con la mejor forma posible. Voy analiza do y pensando: “estira bien los brazos, no cruces la mano frente a la cabeza, mete la mano derecha sin frenarte, jala el agua con el codo hacia arriba, jala fuerte, respira cada tres brazadas…”. En eso estoy cuando llego a los árboles, así que doy media vuelta y nado de regreso.

Mas o menos a la mitad me encuentro con el kayak rojo en el que van Nora y Vanessa. Veo que van nadando los demás y me dice Nora que Jaime va adelante, hacia los árboles y que ahí giraremos a la derecha. Doy media vuelta y nado para allá. Otra vez me concentro en nadar lo mas eficientemente que pueda. Nos siguen los kayaks.

Así nadamos hasta que se cumple una hora de nado: hora del primer abastecimiento. Voy a probar algo nuevo, Hammer Perpeteum. Espero me caiga bien. He tomado Accelerade y ya le tengo confianza pero no lo conseguí ayer, no le llegó a la tienda donde lo iba a comprar. El lunes ya podría tenerlo, ya no sirve entonces. Apuro a tomar una botellita de agua Sta. Maria de 355 ml. en la que mezclé una porción de Perpeteum. Sabe bien y lo paso fácil. Menos de un minuto, bien! A seguir nadando.

Así seguimos, nos empezamos a separar y nos reagrupamos a la media hora para tomar abastecimiento otra vez. Sandra, Jaime y yo iremos más o menos juntos con el kayak rojo y los demás con el amarillo. A los demás ya no los veo, nadaran por otro lado. Nosotros seguimos dando la vuelta, cerca de la orilla. Nadamos más o menos media circunferencia (la Laguna es prácticamente redonda) y regresamos por la misma ruta.

Pasamos por la zona donde estaba la camioneta estacionada y vemos que ya no está, fue a arreglar la llanta que estaba mala. Seguimos nadando.

Así pasan algunas horas. Por ahí de la cuarta hora nos juntamos Sandra y yo y nadamos junto a Nora y Marta. Pero el viento empezó a soplar muy fuerte y no podemos avanzar al mismo paso. Ellas dos en el kayak casi no avanzan. Sandra se queda un poco atás y Nora me dice que siga. A Sandra le pide nade hacía un techo azul que se ve por donde está la camioneta. Nos separamos.

Avanzo y regreso hacia los kayaks unos 20 minutos después por abastecimiento y de ahí nos vamos de esa forma hacia el otro lado de la laguna. El aire está fuerte, hay olas que no dejan respirar bien, las condiciones se ponen difíciles. De eso se trata la práctica, en el Canal se pueden poner peor, así que sigo nadando.

Las 6 horas se cumplen y sale Sandra. Me queda una hora por nadar. Ya no me alejo mucho, nado cerca de la orilla donde están afuera mis compañeros. Que pena! Ya acabaron todos. Espero no me odien por tenerlos ahí esperando. Me avisa nora en el abastecimiento que van a empezar a recoger para que cuando termine ya estemos listos para partir. Estoy mas que de acuerdo, me apena que estén ahí por mi. La última hora se me pasa rápido. Me acerco varias veces hacia donde están y acabo haciendo unas vueltas cortas por ahí enfente que apodamos “vueltas hamster”. La verdad es que después de tanto tiempo hay que encontrarle el humor a las cosas; hasta es fácil, todos estamos en el mismo canal.

7 horas. Estuvo duro. ¡Por fin se acabaron! Lo hice, me siento contento. Me pasa muchas veces que después de los nados largos hasta siento tristeza cuando terminan aunque eso sea lo único que quiero que pase. Acabo entrando en un estado de interiorización tan fuerte que cuando termina quisiera que siga. Eso me encanta de nadar, de verdad nos brinda cosas hermosas; a mi me pasa, supongo que a todos. Lo compruebo cuando salgo y mis compañeros están de buenas, contentos también, por que ya nos vamos y por el día. Me dice Jorge “eres la única persona que conozco que puede salir sonriendo después de nadar 7 horas”. Tiene razón, no parece lógico. Pero eso me hace pensar que en verdad me gusta. Es un reto personal increíble y cada que lo logro, me siento también, increíble.

Ahora si viene lo más pesado, el regreso a México… con el cansancio encima. Ojalá eso si durara menos.

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